Esto es lo que más nos preguntan quienes están por hacer su primer retiro. Si tu duda no está acá, escribinos.
Son tres días de encuentro con Cristo y con uno mismo, de viernes a domingo, en una casa de retiros. Hay charlas dadas por laicos, momentos de oración personal, misa, silencio y también mucha alegría compartida en la mesa.
No es un curso ni una capacitación: es una experiencia. Lo que se vive adentro se cuenta poco de antemano, justamente para que cada persona lo reciba como algo nuevo.
No. Vienen personas que van a misa todos los domingos y personas que no pisan una iglesia desde su confirmación. Lo único que hace falta es querer parar la pelota unos días y estar dispuesto a escuchar.
Tampoco se pide conocimiento previo de la Biblia ni de oraciones. Todo se explica en el momento.
Se pide una contribución que cubre alojamiento y las comidas de los tres días. El monto se informa al inscribirse y es el mismo para todos.
Ninguna persona queda afuera por dinero. Para eso existen los eventos a beneficio: pollos, empanadas, ferias y bingos financian un fondo de becas. Si es tu caso, avisale al equipo al anotarte; se maneja con total discreción.
Ropa cómoda para tres días, algún abrigo, equipo de mate, artículos de higiene personal, toalla, etc. Se recomienda dejar el celular guardado la mayor parte del tiempo.
La lista completa se envía por WhatsApp unos días antes del retiro.
Sí. El Retiro de Mujeres y el Retiro de Hombres se dan en fines de semana distintos, con equipos de servicio del mismo género. Es parte del carisma: ayuda a que cada grupo pueda abrirse con más libertad.
Ahora empieza lo mejor. Emaús no termina el domingo: hay reuniones semanales de oración y compartir, todos los martes, y varios servicios en los que podés sumarte — cocina, música, logística, acompañamiento de nuevos.
Podés invitarlo y acompañarlo, pero la inscripción la hace cada persona por decisión propia. La experiencia funciona cuando uno elige ir, no cuando lo mandan.
Completá el formulario de contacto del sitio o escribinos por WhatsApp o Instagram. Un integrante del equipo se comunica con vos, te cuenta los detalles y reserva tu lugar. Los cupos son limitados por la capacidad de la casa de retiros.